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sábado, 10 de septiembre de 2011
jueves, 17 de junio de 2010
martes, 8 de junio de 2010
lunes, 5 de abril de 2010
lunes, 29 de marzo de 2010
martes, 2 de marzo de 2010
lunes, 1 de marzo de 2010
lunes, 15 de febrero de 2010
martes, 9 de febrero de 2010
martes, 2 de febrero de 2010
martes, 17 de noviembre de 2009
SÓLO CREO EN MÍ
miércoles, 28 de octubre de 2009
MI LUCHA

La guerra tiene labios azulados,
ojos de soledad, carne de frío,
campos de noche eterna, gesto airado,
inviernos sin otoño y sin estío,
la guerra...
tiene niños asombrados,
manitas de miseria y extravío,
cierzos que cortan vidas y sembrados,
grises atardeceres, sol sombrío,
la guerra...
tiene dientes afilados,
cuchillos de acerado desafío,
boquitas de hambre triste y rostro helado,
inmensa podredumbre hacia el vacío,
la guerra...
tiene el ceño ensangrentado,
harapos y negrura de atavío,
alaridos sin nombre y sin soldado,
desbordadas las venas, turbios ríos.
La guerra...,
sal en la herida abierta de la tierra
ojos de soledad, carne de frío,
campos de noche eterna, gesto airado,
inviernos sin otoño y sin estío,
la guerra...
tiene niños asombrados,
manitas de miseria y extravío,
cierzos que cortan vidas y sembrados,
grises atardeceres, sol sombrío,
la guerra...
tiene dientes afilados,
cuchillos de acerado desafío,
boquitas de hambre triste y rostro helado,
inmensa podredumbre hacia el vacío,
la guerra...
tiene el ceño ensangrentado,
harapos y negrura de atavío,
alaridos sin nombre y sin soldado,
desbordadas las venas, turbios ríos.
La guerra...,
sal en la herida abierta de la tierra
Antonia Álvarez Álvarez
martes, 6 de octubre de 2009
viernes, 11 de septiembre de 2009
El ser humano

ESPÍRITUS DE LOS MUERTOS
Tu alma se encontrará sola a sí misma en medio de oscuros pensamientos de las piedras de la tumba gris. Nadie, entre toda la multitud, espía en tu hora de secreto.
II
Sé silencioso en esa soledad, que no es tristeza de estar solo, pues entonces los espíritus de la muerte que estuvieron en la vida antes que tú, están de nuevo en la muerte a tu alrededor. Y su voluntad habrá de subyugarte: no te muevas.
III
La noche, aunque clara, fruncirá el ceño, y las estrellas no mirarán hacia abajo, desde sus altos tronos en el cielo con luz como esperanza dada a los mortales. Pero sus rojos ojos, sin rayo parecerán para tu cansancio como una quemadura y una fiebre que se adheriría a ti para siempre.
IV
Ahora hay pensamientos que tú no prohibirás. Ahora hay visiones que no desterrarán. No pasarán de tu espíritu jamás, como gotas de rocío de la hierba.
V
La brisa, la respiración de Dios, está quieta, y la niebla sobre la colina tenebrosa, tenebrosa, todavía intacta, es un símbolo y una señal de cómo se sostiene sobre los árboles un misterio de misterios.
jueves, 10 de septiembre de 2009
Bajo la noche

El amor ahuyenta el miedo y recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.
Edgar Allan Poe
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